El exrector de la Universidad Nacional de Entre Ríos (UNER), Andrés Sabella, trazó un crudo diagnóstico sobre la situación financiera que atraviesa la institución. Tras culminar sus dos mandatos al frente de la casa de altos estudios (2018-2026), el actual integrante del equipo de gestión del nuevo rector, Juan Manuel Arbelo, advirtió sobre un escenario alarmante marcado por el éxodo de profesionales, el desfinanciamiento salarial y el recorte de fondos para infraestructura en la provincia.
El dato más crítico brindado por Sabella radica en la pérdida de recursos humanos calificados dentro de la universidad, un fenómeno que afecta de manera directa a las facultades distribuidas en el territorio entrerriano, incluyendo las sedes de la región. En los últimos dos años, la UNER registró más de 200 renuncias, lo que representa más del 7% de su planta de personal.
Según el exrector, este escenario no tiene precedentes en las últimas cuatro décadas de la historia institucional, fundamentado exclusivamente en la imposibilidad de los trabajadores de subsistir con los haberes actuales. Para graficar la gravedad de la situación, detalló: “Un docente inicial está ganando apenas algo más de 250.000 pesos; la hora de trabajo promedio ronda los 5.000 o 6.000 pesos”. Esta realidad empuja a los profesionales a buscar empleos mejor remunerados fuera del ámbito académico.
El análisis económico presentado por el exrector expone que las universidades públicas han sufrido una pérdida de más del 40% de su poder adquisitivo desde enero de 2024.
Para revertir el deterioro y garantizar un funcionamiento normal que regrese a los niveles de diciembre de 2023, Sabella estimó que los recursos deberían recibir una actualización urgente:
• No menos de un 50% de incremento para los gastos de funcionamiento general.
• Hasta un 80% de aumento en las partidas destinadas a las becas estudiantiles.
En materia de obras públicas para la provincia, el exfuncionario denunció una maniobra por parte del Gobierno Nacional que afectó directamente a la región, puntualizando el recorte de 540 millones de pesos destinados a una obra clave en Gualeguaychú, una partida que el propio Ejecutivo central había aprobado originalmente dentro del presupuesto 2026.
Por otra parte, Sabella aclaró los posicionamientos de la nueva conducción universitaria, desmintiendo de forma tajante que se hayan emitido elogios hacia la administración nacional. Explicó que las gestiones actuales se limitan a exigir el estricto cumplimiento de los programas que constituyen obligaciones legales de la Subsecretaría de Políticas Universitarias.
Finalmente, el exrector hizo un llamado a la dirigencia política provincial para defender el presupuesto de la educación superior en Entre Ríos, advirtiendo que el incumplimiento de las normativas vigentes por parte del Estado degrada la institucionalidad y hace que el sistema se parezca más una “monarquía” que a una república.
En el cierre de su declaración, Sabella interpeló de manera directa a los representantes entrerrianos en el Congreso: “Necesitamos que todos los legisladores nacionales apoyen el reclamo; Entre Ríos es de las provincias que menos presupuesto recibe en relación a sus indicadores”.