La mujer de 75 años fue demorada en su vivienda que utilizaban como un «kiosco» para la venta de cocaína y de marihuana. Aparte detuvieron a un hombre. Los investigados contaban con dos motos para los envíos de sustancias a domicilio. Hubo tres allanamientos.
Dos «kioscos» de drogas fueron anulados en la ciudad correntina de Mocoretá y entre los detalles del caso sobresale la participación en el delito de una anciana de 75 años. La mujer formaba parte de una red de malvivientes dedicada a la comercialización al menudeo de marihuana como de cocaína.
Las personas investigadas, varias de las cuales permanecen en calidad de prófugas, contaban con dos motocicletas para hacer reparto de las sustancias prohibidas en modalidad de delivery.
De esta manera, el accionar de la Policía provincial permitió desbaratar a parte de una organización a la cual siguieron durante poco más de un mes, según precisaron a diario época fuentes oficiales.
Al momento de comenzar la redada en los dos domicilios del barrio La Tablita y otro en el barrio Industrial, la anciana escondió varios envoltorios de droga debajo de sus prendas íntimas.
La septuagenaria trató de «hacerse» la desentendida de lo que pasaba, sin embargo, con anterioridad los efectivos a cargo de la causa, habrían obtenido datos sobre su presunta participación directa en la actividad delictiva.
El procedimiento de forma simultánea se produjo el viernes a la noche en casas marcadas como puntos de expendio de drogas.
Autoridades de las comisarías locales Primera y Segunda contaron con el apoyo del Grupo Táctico Operacional de Monte Caseros como de Curuzú Cuatiá, además de la División de Investigación Criminal dependiente de la Unidad Regional Tres.
Luego de planificar la manera de sorprender a los sospechosos, decidieron dar curso a los allanamientos bajo estricta supervisión de la Unidad Fiscal.
Sumada a la demora de la abuela de 75 años, detuvieron a un hombre joven, quien sería de su entorno familiar. En tanto, no pudieron localizar a otras personas que podrían ser parte de la banda.
El despliegue principal sucedió en un sector de viviendas colectivas de familias numerosas donde habitan hombres, mujeres y niños en un sector de la barriada cuya densidad demográfica aumentó en los últimos años.
Con la incursión de los efectivos en dos casas de una familia de apellido Pérez, cercanas una de otra, «se logró el secuestro de una importante suma de dinero en efectivo, alcanzando un total de más de un millón de pesos», explicó la institución de seguridad.
En los lugares revisados encontraron clorhidrato de cocaína fraccionada para su comercialización; teléfonos celulares; balanzas de precisión y «otros elementos de interés para la causa».
Como desprendimiento de los allanamientos llegaron a un punto ubicado al costado de la Ruta Nacional 14 para incautar dos motocicletas que serían utilizadas para la distribución de drogas bajo la modalidad delivery.
La septuagenaria y el hombre que estaba en igual domicilio afrontan cargos relacionados a la Infracción a la Ley Nacional 23.737.
Debido a la edad de la mujer involucrada en la causa fue llevada hacia el hospital local. Si bien restaba la confirmación, aparentemente iba a quedar bajo un régimen de detención domiciliaria.