El Vaticano informó que el tumor pulmonar que le extirparon al papa León XIV estaba localizado y que no requerirá tratamientos adicionales. El pontífice continúa su recuperación y se mantiene la expectativa por su viaje a Argentina, previsto para noviembre.
El papa León XIV no necesitará tratamiento oncológico después de la operación a la que fue sometido el pasado 13 de octubre en el Policlínico Gemelli de Roma. Así lo informó el Vaticano este miércoles, al dar a conocer los resultados definitivos de los estudios realizados sobre el tejido pulmonar extirpado. La noticia generó expectativas por la visita del pontífice a la Argentina, prevista entre el 8 y el 11 de noviembre.
Según el comunicado difundido por la Santa Sede, los análisis histológicos y de biología molecular confirmaron que el tumor era maligno, aunque la enfermedad se encontraba localizada. Tras una evaluación especializada, los médicos determinaron que no sería necesario realizar tratamientos adicionales.
“Una posterior evaluación oncológica confirmó que no es necesario ningún tratamiento adicional”, señalaron las fuentes oficiales citadas en el parte médico.
El pontífice había sido intervenido quirúrgicamente el 13 de octubre, cuando los profesionales le extirparon el lóbulo inferior del pulmón derecho debido a un adenocarcinoma pulmonar.
De acuerdo con la información difundida, la cirugía se desarrolló sin complicaciones y el papa permaneció internado durante cinco días. Finalmente, recibió el alta médica el sábado 17 de octubre y regresó al Palacio Apostólico del Vaticano para continuar su recuperación.
El domingo siguiente, León XIV reapareció públicamente durante el tradicional rezo del ángelus, ante una multitud estimada en 15.000 fieles. En esa oportunidad, agradeció las muestras de afecto y las oraciones recibidas durante su internación.
“Gracias a los que rezaron por mí, iré reintegrándome gradualmente a mis tareas”, expresó el pontífice, quien comenzó a retomar progresivamente sus compromisos oficiales.
La evolución favorable de su estado de salud volvió a generar expectativas por el viaje a la Argentina, previsto del 8 al 11 de noviembre, con actividades programadas en Buenos Aires, Córdoba y Luján.
El cirujano Stefano Margaritora, quien participó en la atención médica del pontífice, sostuvo que no existían impedimentos clínicos que imposibilitaran el desplazamiento.