En vez de “actuar” se elige “apretar” y todo sigue “casi igual” en la Escuela Técnica de San Jaime

10-09-2026 Departamental | Actualidad

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La situación planteada en la Escuela Técnica N° 6 “Nikola Tesla” de la localidad de San Jaime de la Frontera sigue siendo confusa, aunque este jueves funcionarios de la Comisaría de San Jaime y del Área Municipal de Niñez, Adolescencia y Familia concurrieron al establecimiento ante las denuncias presentadas en ese ámbito, ya que institucionalmente no se hicieron.

He aquí la incongruencia en la información dada por las personas involucradas y que no coinciden en el relato, ante esto vamos a relevar la información constatada por este digital hasta estas horas para llevar cierta claridad a lo que está sucediendo.

1-Un docente viene denunciando a la Dirección del Establecimiento la presencia de un alumno que en varias oportunidades ingresa a las aulas con elemento punzante y violenta física y verbalmente a sus compañeros y docentes.

Casualmente en el día de hoy provocó una escaramuza con compañeros que no paso a mayores. En conversación con dos padres y un profesional de la ciudad, conocedor de la situación, dan cuenta que este chico ingresa y se retira del establecimiento a su entera voluntad sin que nadie pueda controlar esta situación absolutamente anómala para el funcionamiento normal de un establecimiento.

2-La Coordinadora Municipal del Área de Niñez, Adolescencia y Familia reconoce que están trabajando con el chico, pero que dicha acción fue provocada, no por el establecimiento sino por terceras personas que conocen la situación.

3-Ante la pregunta sobre la actitud de los padres, pasiva casi por completo, la respuesta que recibimos en este digital es “para proteger a nuestros hijos” lo que denota temor ante la situación o la desatención sobre la vinculación violenta que provoca su compañero con estas actitudes.

4-En el inicio del año lectivo 2026 se produjo un hecho que también provocó preocupación en la comunidad educativa, ante la aparición de escritos amenazantes en espejos y la palabra “tiroteo” en uno de los bancos del establecimiento y que la Dirección toma la misma actitud: obviar la situación y negarse a hacer una denuncia, cuando la normativa lo exigía. La Policía en ese momento debió “obligar” a hacer la denuncia correspondiente. ¿Por qué se negaron a denunciar?

Ante estas precisiones se constata que “el problema existe” y que parte de un procedimiento sensato y basado en la normativa vigente se comenzó a realizar hace algunos días: el tratamiento del pibe en cuestión para ayudarlo y además para proteger a la población escolar restante.

Ahora bien, los estamentos jerárquicos que deberían estar involucrados en la solución concreta del problema han elegido “el apriete” hacia la denunciante, con amenazas de sumario, que de hecho ya existe un antecedente denunciado.

La intención de “tapar”, tratando de demostrar una “imagen impoluta del establecimiento” como si nada pasara, atacando al denunciante en vez de ponerse a trabajar para zanjar el inconveniente es la circunstancia que es absolutamente incomprensible, más aún en el marco de violencia generalizada que hoy vivimos en algunos sectores de nuestra sociedad: guardar bajo la alfombra no ayuda absolutamente a nadie.

 

 

 

 

Autor: Oscar Arnau
Fuente: TAL CUAL CHAJARI

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