Ante las versiones difundidas durante las últimas semanas acerca de Teknofood SA, la compañía consideró necesario aportar información sobre su trayectoria, su modelo de trabajo y, particularmente, sobre sus experiencias en las provincias de Corrientes y San Juan.
A través de un comunicado de prensa, Teknofood destacó que la empresa fue “concebida para nutrir” y agrega: “Un niño puede haber comido y saciado el hambre y, sin embargo, no haberse alimentado correctamente. Para ello es necesario que reciba alimentos que contengan macronutrientes (proteínas, hidratos de carbono y lípidos) en una proporción y cantidad recomendada y también un conjunto de micro nutrientes (como los principales minerales en carencia como hierro, zinc, calcio o todo el conjunto vitamínico recomendado), en proporciones y formatos recomendados para la edad correspondiente”.
“Esa carencia no siempre se ve en el plato. Se vuelve visible cuando se mide. Por eso Teknofood no se define como una empresa distribuidora de alimentos: desarrolla productos y programas para ayudar a corregir deficiencias concretas de macro y micronutrientes en poblaciones vulnerables”, señaló.
Luego indica que Teknofood nació en 1988 para resolver un desafío social y operativo: hacer posible que los programas destinados a niños llegaran de manera segura, constante y aceptable a escuelas con infraestructura limitada, sin cadena de frío y ubicadas a grandes distancias.
Primero resolvió los desafíos de abastecimiento, almacenamiento, preparación, inocuidad y logística. Luego dio el paso que definió su identidad: transformar desayunos, refrigerios y almuerzos en vehículos para aportar hierro, zinc, calcio y vitaminas en proporciones planificadas.
“Sus alimentos fortificados están diseñados para cubrir una parte significativa de las ingestas diarias recomendadas de micronutrientes, con un perfil saludable de grasas, nutrientes de alta biodisponibilidad y una elevada proporción de proteínas de alto valor biológico”, resaltó y aclaró que “en promedio, los refrigerios aportan alrededor del 50% de las ingestas recomendadas de micronutrientes relevantes y los almuerzos, aproximadamente el 30%”.
“Con más de tres décadas de trayectoria, 3.500 millones de prestaciones brindadas y presencia en al menos 16 provincias, Teknofood trabaja junto con profesionales y proveedores locales para adaptar cada programa a las necesidades de su territorio.
Su llegada a Entre Ríos busca integrarse al entramado productivo provincial y fortalecerlo. La empresa ya cuenta con una oficina local y un depósito en Colonia Avellaneda, y contrató a las primeras 30 nutricionistas entrerrianas, quienes monitorearán el servicio en más de 900 escuelas y capacitarán al personal en recepción, almacenamiento, preparación e higiene de los alimentos, además de promover hábitos saludables”, consignó.
También da cuenta que a esa estructura se suma una empresa transportista que prevé incorporar alrededor de 50 personas. “En todas las etapas, Teknofood prioriza la contratación de trabajadores, servicios, insumos y proveedores locales que cumplan las condiciones técnicas, sanitarias y operativas requeridas. Las visitas de las nutricionistas incluirán registros de seguimiento y pruebas de aceptación con los estudiantes. La información obtenida permitirá evaluar el programa, realizar los ajustes necesarios e incorporar mejoras continuas de acuerdo con las necesidades y los hábitos alimentarios de los niños”, reseñó.
Por último, Teknofood también solicitó “prudencia, mesura y responsabilidad. Cuando están en juego el buen nombre de una empresa, el trabajo de muchas personas y, sobre todo, la alimentación de miles de niños, cada acusación debe estar respaldada por documentación verificable y expresada con el cuidado que su gravedad exige. Mientras estas discusiones se sostienen sin evidencia concreta ni un análisis responsable de una cuestión tan sensible, miles de niños continúan expuestos a desigualdades que no deberían existir. Todo niño tiene derecho a comenzar su jornada escolar bien nutrido, con la energía y los nutrientes necesarios para aprender y desplegar sus capacidades.
La nutrición infantil no puede quedar atrapada en controversias ajenas a su verdadero propósito. Está en juego algo mucho más profundo: que el lugar de nacimiento, la escuela o el código postal no determinen las oportunidades de un niño. Garantizar una nutrición adecuada es ayudar a que todos puedan aprender, desarrollarse y construir su futuro en igualdad de condiciones”.