El frío polar continuará dominando gran parte del país. Se prevén heladas intensas y lluvias concentradas en el norte argentino.
La última semana de junio estará caracterizada por una circulación de aire frío que mantendrá temperaturas muy bajas sobre buena parte del centro y este del país.
Uno de los sectores donde el frío tendrá mayor impacto será el este de la provincia de Buenos Aires, con temperaturas mínimas cercanas a 0 °C y 2 °C sobre la franja costera durante la madrugada del viernes, valores que, combinados con el debilitamiento del viento y el enfriamiento radiativo, permitirán la formación de heladas fuertes incluso en zonas próximas al Atlántico, un fenómeno poco frecuente por el efecto moderador del mar.
Mientras tanto, las precipitaciones seguirán mostrando un patrón muy desigual en el territorio nacional. La mayor parte de la región Pampeana permanecerá con tiempo estable y escasos acumulados, mientras que la actividad más importante se desplazará hacia el norte argentino.
Según proyecciones, las precipitaciones acumuladas hasta el martes 30 de junio se concentrarán principalmente sobre el norte del Litoral y el noreste argentino. Mientras que en la zona cordillerana de la Patagonia y Cuyo se observarán nevadas de débil a moderada intensidad.
Las provincias de Formosa, Chaco, Misiones y sectores del norte de Corrientes podrán registrar acumulados de 30 mm a 70 mm, con áreas puntuales que podrían superar esos valores en caso de desarrollarse tormentas más organizadas. También Paraguay y el sur de Brasil recibirán los mayores montos de lluvia de toda la región.
En contraste, gran parte de Córdoba, Santa Fe, Buenos Aires, La Pampa, San Luis y Mendoza presentarán acumulados generalmente inferiores a 10 mm, manteniendo un escenario de baja oferta de agua durante los últimos días del mes.
La llegada de una ciclogénesis en Entre Ríos mantiene en alerta a especialistas y organismos meteorológicos debido al impacto que podría generar sobre distintas localidades del territorio provincial. El fenómeno, asociado a la formación e intensificación de un sistema de baja presión, favorecerá condiciones de inestabilidad que se traducirán en lluvias persistentes, tormentas y ráfagas de viento de significativa intensidad.
Según las proyecciones meteorológicas, el evento comenzará a desarrollarse durante el fin de semana y tendrá su mayor incidencia entre el domingo y el lunes. Las condiciones estarán acompañadas por un marcado cambio de tiempo que afectará tanto a las zonas urbanas como a los sectores rurales de la provincia.
El sur de Entre Ríos aparece entre las regiones que podrían experimentar los efectos más notorios del fenómeno. Allí se prevén acumulados importantes de precipitaciones y ráfagas que, en algunos momentos, podrían alcanzar velocidades considerables, especialmente en áreas expuestas y cercanas a cursos de agua.