El pronóstico anticipa temperaturas más acordes al invierno, lluvias al inicio de la semana en Paraná y una mejora gradual con ascenso térmico hacia el domingo.
La primera mitad de julio estuvo marcada por un contraste muy pronunciado. Durante los primeros días del mes, una intensa irrupción de aire polar provocó una de las olas de frío más importantes del invierno, con heladas generalizadas y temperaturas muy inferiores a los valores habituales. Apenas una semana después, la circulación persistente del viento norte impulsó un marcado ascenso térmico que dejó registros excepcionalmente elevados para la época.
Ese escenario de fuertes oscilaciones comenzará a quedar atrás durante la semana del 20 al 27 de julio. Según la última actualización del modelo europeo ECMWF, gran parte del centro y norte argentino presentará anomalías térmicas mucho más moderadas, con temperaturas cercanas o apenas superiores a los promedios climáticos del invierno.
Esto no significa un regreso del frío intenso ni tampoco la continuidad del ambiente casi primaveral observado durante los últimos días. Por el contrario, el pronóstico muestra un período con características mucho más típicas para esta época del año, favoreciendo una mayor estabilidad en las condiciones térmicas sobre buena parte de la región pampeana, Cuyo y el norte del país.
Las precipitaciones serán el aspecto más destacado de la semana en el noreste argentino. El ECMWF proyecta acumulados superiores a los valores normales sobre Misiones, Corrientes, Chaco, Formosa y sectores del norte de Santa Fe, en una configuración que mantiene activa la circulación de humedad sobre esa región.
Este comportamiento guarda una relación directa con el sistema frontal que atravesó el centro y norte del país durante los últimos días. Su desplazamiento dio lugar al desarrollo de tormentas de variada intensidad sobre el Litoral, incluyendo episodios localmente severos en Entre Ríos, donde se registraron intensas lluvias, ráfagas de viento y caída de granizo en algunos sectores.
Si bien no se espera una sucesión permanente de eventos, el patrón atmosférico favorecerá nuevos episodios de precipitación sobre el noreste argentino, consolidando una semana con lluvias superiores a las medias climatológicas para esa región.
El miércoles se produciría un descenso de las temperaturas, con una mínima de 8 grados y una máxima de apenas 15 grados. No se anticipan lluvias.
El cielo se presentaría parcialmente nublado durante la mañana y mayormente nublado hacia la tarde y la noche. Los vientos podrían alcanzar velocidades de entre 23 y 31 kilómetros por hora en las primeras horas del día.
Para el jueves también se espera tiempo estable, sin precipitaciones. La temperatura mínima sería de 11 grados y la máxima llegaría a los 16, con cielo parcialmente nublado.
La temperatura comenzaría a subir a partir del viernes, jornada para la cual se pronosticó una mínima de 10 grados y una máxima de 20. La probabilidad de lluvias sería baja durante la mañana y prácticamente nula durante la tarde y la noche.
El sábado se presentaría con cielo mayormente despejado, una mínima de 9 grados y una máxima de 19. La jornada sería estable, sin probabilidades de precipitaciones.
Finalmente, el domingo se registraría un marcado ascenso térmico. La mínima sería de 14 grados y la máxima alcanzaría los 24, con cielo parcialmente nublado y sin lluvias previstas para Paraná.