Los modelos meteorológicos anticipan un cambio de patrón desde esta semana, con ambiente más templado, mayor humedad y posibles lluvias en el centro del país.
La primera parte de julio estuvo dominada por una de las irrupciones de aire frío más intensas del invierno, con heladas generalizadas, temperaturas extremadamente bajas y escasas precipitaciones sobre buena parte del territorio nacional. Sin embargo, los modelos comienzan a mostrar un cambio de patrón para la semana del lunes 13 al lunes 20 de julio.
Las últimas proyecciones del modelo europeo ECMWF indican un importante aumento de las temperaturas en gran parte del centro y norte argentino, acompañado por una mayor circulación de aire templado y húmedo. Este cambio no implica el final del invierno, pero sí una interrupción significativa del episodio de frío extremo que caracterizó los primeros días del mes.
Al mismo tiempo, la atmósfera comenzará a recuperar humedad, favoreciendo el retorno de precipitaciones sobre algunas provincias de la región Pampeana, en un contexto donde las lluvias venían siendo muy limitadas durante las últimas semanas. Se trata de un escenario que también podría resultar favorable para distintos sectores de la actividad agropecuaria.
El mapa de anomalía de temperatura del ECMWF muestra valores positivos prácticamente en todo el centro y norte de Argentina. En amplios sectores del NOA, Cuyo, Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos, La Pampa y parte de Buenos Aires las temperaturas medias podrían ubicarse entre 2 °C y 4 °C por encima de los valores normales para mediados de julio.
Este comportamiento representa un marcado contraste respecto de la primera parte del mes, cuando la ola polar provocó anomalías negativas persistentes, heladas intensas y temperaturas mínimas extremadamente bajas. Durante la próxima semana las mañanas seguirán siendo frías en varias regiones, pero la intensidad del frío disminuirá y las tardes serán considerablemente más templadas.
Para el sector agropecuario, esta recuperación térmica reducirá parcialmente el riesgo de nuevas heladas generalizadas sobre la región central, favoreciendo una mejora de las condiciones para diversas tareas rurales. No obstante, continuará siendo necesario monitorear las temperaturas mínimas locales, especialmente en zonas bajas donde todavía podrían producirse heladas aisladas.
En cuanto a las precipitaciones, el ECMWF proyecta anomalías positivas sobre buena parte de la región Pampeana, incluyendo sectores de Buenos Aires, La Pampa, sur de Santa Fe, Entre Ríos y áreas vecinas. Esto sugiere una mayor frecuencia de eventos de lluvia respecto del promedio climático para el período.
En contraste, el noreste argentino presenta una señal de precipitaciones inferiores a lo normal, especialmente sobre Formosa, Chaco, norte de Santa Fe y parte de Corrientes, donde la disponibilidad de humedad continuaría siendo más limitada. La cordillera patagónica también mantendría condiciones favorables para nuevas precipitaciones, principalmente en forma de nieve en los sectores de mayor altura.
La señal del modelo europeo muestra una tendencia consistente hacia una circulación más húmeda sobre el centro del país. Será importante seguir las próximas actualizaciones del pronóstico para determinar la distribución de los acumulados y su posible impacto.
El viernes persistirá la posibilidad de lluvias, con probabilidades de entre 10 y 40% durante la mañana y de hasta 10% hacia la tarde y la noche. La temperatura seguirá en ascenso, con una mínima de 17 grados y una máxima de 26 grados, la más elevada de la semana.
Para el sábado, el organismo nacional anticipó una mejora de las condiciones. El cielo permanecerá parcialmente nublado, con escasas probabilidades de precipitaciones (entre 0 y 10%) y temperaturas que se ubicarán entre 16 y 23 grados. También podrían registrarse ráfagas de entre 51 y 59 kilómetros por hora.
Finalmente, el domingo se mantendría con tiempo estable, cielo parcialmente nublado y temperaturas que oscilarán entre 12 y 20 grados, sin lluvias significativas previstas para el cierre de la semana.